El perdón más grande del mundo me lo debo a mi misma. Porque soy yo la que se pone las trabas para todo, soy yo la que estoy constantemente saboteando todo lo que quiero hacer. Soy yo la que se llena de inseguridades, de miedos, desconfianza, celos. Son mis ideas las que me lastiman, las que me hacen mal. No soy tan gorda ni tan fea ni tan inservible como me creo, como me siento. Pero ese es uno de mis defectos más grandes, en este momento soy consciente de todo lo que escribo, en media hora me lo olvidé. Soy yo la que no se valora y por ende no se hace valorar, soy yo la que deja que la usen. Los otros son, fueron o serán unos hijos de puta por quererme usar, pisotear, basurear pero yo soy la que tiene que impedírselos, si no me quiero yo, quién me va a querer? si no me cuido yo, quién me va a cuidar? Nadie. Soy lo que soy por no quererme y lo sé, en éste momento lo sé.
Perdón a todas las personas que no supe valorar. Perdón a mi viejo por desmerecerlo tanto, perdón a mi vieja por no ver (o cerrar los ojos muy fuerte a propósito para no ver) todo lo que hace por mí.
Perdoname Barbie por arruinar así la amistad, perdoname Agu por haber hablado con quien no debía (sabe entender la desesperación que tenía igual). Perdón Flor por la boludez que me mandé. Perdón Dante (increíble que te siga nombrando después de tanto tiempo) por no haber entendido cuando debía que todo lo que decías era en serio. Te perdono por haberme boludeado como lo hiciste (fue venganza eso?). Rodrigo... mmm por ahí fue una estupidez para mí pero se que te dolió y por la bronca que me diste, no pude hacerlo, pero te pido perdón por la cagada que me mandé con vos. Perdón Camila y Lucía por alejarme (y gracias por saberme entender cuando volví cual perrito mojado).
Viejos... cuantas cagadas se mandaron conmigo. Algunas no me sale perdonarlas, no ahora, por ahí en un par de años, con un poco más de madurez encima... otras sí. Tal vez haya cosas que nunca perdone. Tal vez debería hablarlo con ustedes, hablarlo con alguien, hablarlo con un espejo aunque sea. Por ahí hay cosas que debería sacar. De cuantos problemas míos sos responsable viejo... y como me contengo para no decirlo y evitar que te sientas mal. A veces parezco yo la madre de ustedes. Creo que de alguna manera ambos son responsables de mi desconfianza en los hombres (increíble, ni 17 años tengo. Pero cómo puedo confiar? Si mi viejo me admitió haber cagado a mi vieja, si a mi vieja la cagó mi viejo y su actual pareja... y al último encima lo perdonó!), de mi desconfianza en mi misma, de la poca comunicación que tengo con ciertas cosas (como me gustaría poder contarte algunas cosas ma, como me gustaría saber que me vas a entender y no me vas a juzgar, que tranquilidad me daría saber que sabés todo de mí y me vas a poder ayudar si me pasa algo... pero no sabés ni el cuarto de las cosas). Sin embargo los volvería a elegir si tuviese que hacerlo... porque se que me quieren y a su manera hicieron lo mejor que pudieron y eso sí lo valoro.
Y el último perdón vuelve a ser para mí. Me tengo que pedir perdón por guardar eso que ya pide salir, guardarme esas dos palabras que no le dije a nadie y creo saber a quien corresponden. Y me las guardo por orgullo, por miedo. Decírselo sería aceptarlo, sería terminar de darle todo el poder para hacerme mierda confiando en que no lo va a hacer. De todas formas ¿con qué seguridad se lo podría decir? No es el momento creo. Pero ¿cuándo es el momento? ¿cómo se que es el momento? Depende de mi nomás...
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