domingo, 4 de julio de 2010

¿Nunca te arrepentiste de nada? ¿Nunca hiciste nada completamente seguro de que era lo que querías y después, tarde o temprano, terminaste sientiéndote completamente... usado? ¿Nunca le creíste a una persona que no debías? Yo sí.
¿Qué necesidad tenías? ¿Por qué yo? ¿Por qué me hiciste a mi algo que le podrías haber hecho a cualquier otra persona? Te creí. Siempre te creí. Con desconfianza por ahí, con miedo, pero te creí. ¿Y ahora cómo hago para creerte? ¿Cómo hago para seguir hablando con vos como si nada? Porque la realidad es que no puedo decirte nada. No soy quien, yo me presté al juego, siempre supe las reglas. Pero tengo esa idea idiota de poder cambiar a la gente, sabés? Nunca te quise cambiar, siempre te acepté y me gustaste como sos. Creí conocerte un poco más que otras personas, qué ilusa.
Y ahora no hay forma de volver el tiempo atras y deshacer todo lo que me estoy arrepintiendo. ¿Qué tenés que no tenga cualquier otra persona? ¿Por qué me usaste así, por qué? ¿Qué mierda ganás con eso? Me encantaría saber que todo lo que me duele hoy a mi te va a doler a vos algún día, o que ya te duele... me encantaría significar para vos la mitad de lo que significás para mí. Me encantaría que te acuerdes de mí en un futuro, me encantaría que no me mientas más. Y saber que lo que me hacés a mi fue sólo a mi, que no sos así... pero sos así con todo el mundo, no? Sos la misma mierda con todo el mundo.
Pero la idiota va a seguir, no va a soltar todo tan fácil. Probablemente en quince minutos me olvide de todo lo que me duele ahora. Probablemente la próxima vez que hable con vos lo voy a hacer igual que siempre. Porque una parte mía ya es tuya, aunque no la quieras, aunque te de lo mismo. Porque para vos soy cualquiera y para mi sos de lo más importante. Porque es completamente imposible que me olvide de vos cuando lo más seguro es que vos nunca te acuerdes de mi.
Y de repente entiendo cada vez más cosas, de repente todo empieza a cerrar. O de repente entiendo cada vez menos. Cuanto más se, menos entiendo. Y menos quiero entender. No te quiero perder, no quiero abrir los ojos y ver la calidad, la clase de persona que sos. No me interesa ver lo mala persona que sos. Porque tenía los ojos abiertos mientras escribía ésto. Pero los cerré otra vez. Y ahora sos todo lo que sos siempre. Otra vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario